Devora fiera insaciable,
Monstruo, ó demonio execrable,
Que avasallas la creacion;
Devora como lo has hecho,
Si no te hallas satisfecho,
Con furor aun mas deshecho,
Mi robusto corazon.
Cebe, cebe en mís entrañas.
Con mas rencorosas sañas
Tu furia el diente voraz;
Y en ellas continuo asida,
Como el cáncer á la herida,
Lo que me resta de vida
Consuma en su afan tenaz;
Roe, roe,—tu constancia
No abatirá mi arrogancia,
Ni mi orgullo tu furor.
Nada, nada desconhorta
Un corazon que conforta
Alma grande, á quien importa
Poco, placer, mundo, amor.
Roe, roe, y en mi seno
Tu mortifero veneno
Derrama:—no he de jemir;
Y cual Jacob, sin testigo
Contra el ángel enemigo.
Lucharé firme contigo
Hasta vencer ó morir.
No temas, no, que me espante
Tu fuerza y poder jigante,
Aunque frájil caña soy.
Mi alma es simil á la roca
Cuya frente al cielo toca,
Y la tempestad provoca
Siendo mañana lo que hoy.
Hollada la sierpe, vibra
Su dardo, hiere y se libra
Del villano pié veloz;
O sobre el tigre, enroscando
Su flexible cuerpo blando,
Lucha incansable, burlando
Su instinto y saña feroz.
Devora: —tu fiero brio
Yo provoco y desafio
Armado de mi razon;
Yo masa de vil arcilla,
Yo flor que un soplo amancilla,
Trama débil y sencilla,
Despojo de la creacion.
Yo miserable gusano,
Luz que alienta efluvio vano,
Insecto, chispa mortal;
Yo, menos que un ente aerio
Yo, esclavo vil de tu imperio,
Yo, polvo, nada, misterio....
Nacido en hora fatal.
Yo te provoco:—descarga
Sobre mí con mano larga
Tus iras:—yo callaré;
Y sellando como el sabio
A toda queja mi labio,
Cual firme monte á tu agravio
Inmoble siempre estaré.
Yo te provoco:—Dios eres,
Dios terrible que á los seres
Impones tu dura ley;
Dios que su furia sedienta
Con jemidos alimenta,
Como el oso su cruenta
Zarpa en indefensa grei.
Dios inexorable y fuerte
Que divides con la muerte
El vasto imperio del mal;
Desde que el hombre perverso,
En oscuro dia adverso,
Fué lanzado al universo
Del crimen con la señal.
Yo te provoco:—al infierno
Pide su penar eterno,
Su angustia y noche sin fin;
Su esquisito sentimiento,
El vivaz remordimiento,
La congoja y el tormento
Del soberbio serafin.